Dragones en Dungeon World

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Hace más de dos meses que Dungeon World se unió a los títulos publicados dentro de la línea de conBarba y, como ya te contábamos hace unas semanas, la respuesta por parte de los aficionados está siendo estupenda. Por ello, y por las dudas que van surgiendo en redes sociales sobre los adversarios más terroríficos en Dungeon World, hemos decidido traducir un ejemplo que, creemos, te dejará más clara la razón de los puntos de golpe, aparentemente reducidos, que tienen los grandes enemigos y la forma de gestionar situaciones dramáticas como la que se describe a continuación. Sage LaTorra, uno de los autores del juego, comparte en su blog el ejemplo que da como respuesta el usuario «stras» a «Azato» en los foros del juego.

En los foros de Dungeon World, el usuario «stras» puso un ejemplo de una partida que describe a la perfección por qué me importa tanto Dungeon World y le dedico tanto esfuerzo:

Azato,

Todos hemos jugado a videojuegos y a juegos de rol clásicos (con los clichés de la fantasía clásica) durante años. Con ellos hemos aprendido que luchar contra el monstruo consiste en hacerle pequeños cortes hasta que caiga, siempre y cuando vivas el tiempo suficiente para hacerlo (el modelo de Wold of Warcraft o Final Fantasy). Sin embargo, en Tolkien, Smaug destruyó una aldea, asesinó a cientos de personas, pero lo mató una simple flecha que fue a dar precisamente donde le faltaba una escama.

Piensa en estos combates más bien en términos de literatura y ritmo en lugar del clásico «tiene X puntos de golpe y tenemos que darle Y veces con Q golpes para derribarlo». El problema en este contexto es que no se tiene en cuenta la ficción, es una solución mecánica (una simulación) de una espada haciendo un daño constante y se modifica la escala de los puntos de golpe del monstruo para permitir que la misma herramienta (golpear) se aplique al mismo problema (monstruo).

Yo tenía un problema. Cuando leí que un DRAGÓN tenía 16 puntos de golpe (ese es el daño máximo que puede hacer un explorador de nivel 1 en una tirada) tuve que revisarlo cuatro veces. No obstante, dejadme que os describa un combate y quizás eso os dé una idea de lo que pasa con esos 16 puntos de golpe.

Veamos, el grupo necesitaba un objeto mágico. Se pusieron a investigar y averiguaron que un dragón mató a un héroe que lo tenía en su poder. Consiguieron información de un sirviente draconiano con forma humana de otro dragón, así que fueron y robaron dicho objeto mágico. Recordad, magia en este mundo no significa «magia» en el sentido de bonificaciones, sino que esa lanza puede atravesar almas y por tanto la necesitaban para derrotar a un rey hechicero. Vale, pues tenemos un dragón al que le han robado algo, muy enfadado y a punto de atacar algo. Repetimos, 16 PG. ¿Preparados?

El grupo cabalga de vuelta a la ciudad listo para darse un buen baño caliente, coger algunas provisiones (se están quedando sin raciones) y volver a centrarse en atrapar al rey hechicero. Durante un segundo la luna desaparece, sienten que el viento cambia y algo aterriza sobre el ayuntamiento de la ciudad con un gran golpe. Tienen un par de segundos para parpadear antes de ver una cabeza ofidia de serpiente que desciende y hace trizas de un solo golpe a un guardia con cota de malla (anuncio de que van a pasar cosas malas, esta es la etiqueta «escabrosa»). Espolean a su montura y se dirigen hacia la ciudad. Yo cojo un papel y me pongo a dibujar rápidamente algunas calles serpenteantes, esbozo algunas casas cuadradas y pongo un dado grande para representar al dragón. Como están a punto de entrar en la ciudad, cojo unas cuantas fichas rojas y describo la respiración que sienten desde esa distancia y las palabras del dragón. Básicamente dejo caer un montón de fichas rojas sobre la ciudad y explico que está ardiendo y cómo el dragón está dando forma y dirigiendo a las propias llamas.

Sus caballos se asustan. Consiguen desmontar (unos pocos reciben daño por un caballo en pánico que ha salido corriendo y a uno lo ha golpeado una rama). Empiezan a avanzar por este paisaje infernal, donde una sombra inconsistente podría abalanzarse y partir a alguien por la mitad, donde los que se queman hasta morir suplican clemencia y ayuda mientras sostienen a niños arropados que se vuelven cenizas en sus brazos.

El grupo empieza a ayudar a la gente de la ciudad (no es un nodo mágico, así que el mago simplemente no puede lanzar un hechizo para que llueva) cuando un edificio se hace añicos bajo el peso de una criatura de 4 o 5 toneladas. Abre sus fosas nasales, sus ojos dorados arden y su piel de metal resuena con un rugido (terrorífico).

Los personajes jugadores se aterrorizan y tienen que desafiar a su propio terror para atacar al bicho. Los que SÍ hacen algo infligen un daño insignificante (sip, armadura 4) y se dan cuenta de que la única persona que tiene una oportunidad de matarlo es el mago con sus hechizos que penetran la armadura. Desafortunadamente, el dragón también se da cuenta.

Lo que sucede a continuación es horrible. Un guerrero toma una posición defensiva, pero cuando el dragón le golpea no solo le hace 1d10+5 de daño sino que le arranca un brazo (escabrosa, ¿recuerdas?) y le hace trizas la cota de malla como si fuera un pañuelo de papel. Ataca con arma de aliento, lo que hace que TODOS ellos desafíen el peligro o ardan.

El grupo se desmoraliza y corre. El dragón ríe. Reduce a llamas la ciudad y se come a los supervivientes.


El dragón tenía 16 puntos de golpe. El grupo le hizo 9 antes de marcharse. Y cuando digo «marcharse», quiero decir correr como conejos en la noche con pocas provisiones, sin una forma fácil de recuperarlas y sin otra idea en la cabeza que sobrevivir.

La moraleja de esta historia no son los puntos de golpe. En mis partidas de D&D 4ª edición el grupo consiguió matar a cuatro dragones. Los dragones eran mecánicamente amenazadores, eran complicados, eran tácticos, pero sus garras y sus dientes no hacían daño, hacían números. Después de esta sesión de juego me explicaron que nunca habían tenido tanto miedo de un monstruo.

Haz que las luchas sean épicas. Usa la ficción. Describe cómo su piel se vuelve negra por el fuego. Los huesos aplastándose en las inflexibles garras de piedra del elemental de tierra. La mayoría de los combates se saltan la ficción diciendo que recibes 5 de daño. Haz que duela, haz que sea difícil de curar, haz que les deje cicatriz y que la batalla los endurezca haciendo que cada marca y cada herida se haya ganado una historia.
No necesitas 2500 PG para que una lucha sea aterradora o difícil

En este juego los dragones te harán temblar de miedo, como debe ser, y no dejarán de generar situaciones «escabrosas».

09/05/2016 Nosolorol Ediciones https://www.nosolorol.com/img/nosolorol-ediciones-logo-14727449041.jpg https://www.nosolorol.com/
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