Cazadores Clandestinos: justicia callejera contra los horrores de la noche en Cazador: La Venganza

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Descubre a los Clandestinos, un Credo que combate lo sobrenatural desde los márgenes de la sociedad en Cazador: La Venganza, utilizando sabotaje, contracultura y justicia callejera.

Justicia desde los márgenes: los Clandestinos en Cazador la Venganza y su guerra contra lo sobrenatural en Mundo de Tinieblas

Algunos Cazadores comienzan en el lado equivocado de las costumbres sociales y eso les proporciona una perspectiva única de cómo derribar los culos peludos de los terrores nocturnos que están jodiendo a alguien que creen que les pertenece.

Para estos Cazadores, los métodos convencionales no están disponibles o no son deseables. Los Cazadores de este Credo se oponen a lo oculto conociendo contraculturas, mediante proximidad a lo sobrenatural a través de empresas criminales o por medio de subterfugios y sabotajes.

Con un Credo que es en parte justicia callejera, en parte foráneo rival, los Cazadores Clandestinos tienen los oídos atentos en el segmento de la sociedad donde los monstruos suelen encontrar presas fáciles y vulnerables, pero donde puede avivarse la resistencia entre aquéllos que saben que la protección oficial probablemente no les incluye.

Además, los Clandestinos no sólo aparecen en áreas urbanas. Pueden financiarse mediante operaciones de alcohol ilegal en las zonas rurales de los Apalaches, mezclarse con la resistencia antiimperialista de Venezuela o traficar gente adonde quiere estar a través de las montañosas fronteras de los Balcanes.

Los Cazadores de este Credo podrían esperar organizar una muchedumbre de estibadores que buscan venganza, improvisar un lanzallamas a partir de productos químicos «que se cayeron de un camión», espiar el chanchullo de un rival obviamente aliado con vampiros, ayudar a proteger un barrio inmigrante donde nadie abre la boca y cooperar con el «patrón» criminal del vecindario.

Personalidad

Las filas de este Credo albergan una amplia variedad de Cazadores, desde aquéllos que al estar en el lugar equivocado en el momento equivocado fueron testigos de algo antinatural a los que, francamente, están simplemente furiosos todo el puto tiempo y quemar las guaridas de monstruos al menos tiene un resultado positivo.

Quizás el único aspecto de personalidad en común entre ellos sea que ya han tenido bastante: se han convertido en Cazadores para cazar.

Los Clandestinos suelen tener muy diversas habilidades y aplican esa actitud de hacerlo uno mismo a todo lo que hacen. Pueden ser diletantes optimistas, quien más rápido aprende de la oficina o gente de mirada esquiva que se prepara para el apocalipsis; pero se enorgullecen en gran medida de ser capaces de arreglárselas sin llamar a un especialista, sin importar cuál sea el asunto entre manos (normalmente con diversos grados de éxito en el proceso).

Parte de la personalidad del Clandestino es un ojo clínico no sólo con las Organizaciones, sino las estructuras sociales predominantes que comprometen el statu quo.

Ya sea un deseo de derribar la estructura socioeconómica que crea espacios liminales de pobreza y desesperación donde medran los monstruos o un deseo de usar el sistema contra sí mismo con intención criminal (aunque no necesariamente maligna), el Cazador Clandestino sabe que nadie mira por él ni su gente salvo él mismo y su célula.