El Monstruo de los Libros en Asombrosos Detectives de Monstruos
Conoce al Monstruo de los Libros de Asombrosos Detectives de Monstruos: el sabiondo, sus manias, donde vive y como montar tu primer caso en familia.
Hay monstruos que dan miedo a gritos y otros que lo dan en silencio, agazapados entre las estanterías de una biblioteca. En Asombrosos Detectives de Monstruos, el juego de rol infantil de la Agencia de Detectives de Monstruos, el bestiario está lleno de criaturas traviesas que no siempre son malas, solo están aburridas o incomprendidas. Hoy tu mesa va a conocer a una de las más entrañables y fáciles de llevar a una primera partida: el Monstruo de los Libros, ese vecino tímido que tus detectives descubrirán rondando cualquier sala llena de papel y tinta.
El Monstruo de los Libros, un vecino tímido
Es pequeño, tímido y le encanta escuchar historias de aventuras, de duendes que viven en reinos lejanos con brujas y magos. Cada par de ojos puede mirar en una dirección distinta, así que puede leer hasta tres libros a la vez, y sus larguísimos brazos alcanzan cualquier rincón por alto que esté. Sus garritas son tan suaves que no dañan las páginas: este monstruo cuida sus libros con mimo. Cuando tus jugadores lo tengan delante, comprenderán enseguida que no hay nada que temer, solo un misterio que resolver.
El sabiondo, coleccionista y maniático del orden
Su versión más conocida es el sabiondo. Vive rodeado de libros, hasta se construye escondites con ellos, y es un gran coleccionista de cuadernos, en especial los de «pinta y colorea»: su pasatiempo favorito es colorearlos sin salirse de la línea. No se resiste a terminar los crucigramas que encuentra a medias ni a mordisquear las esquinas de los libros más viejos, comiéndose las páginas del medio, las más tiernas. Es un maniático del orden que revisa su colección una y otra vez buscando el sitio perfecto para cada tomo. Le enfada que la gente tire los libros al suelo con rabia, las sombras que no le dejan leer y los papeles llenos de babas. Todo eso te da ganchos de sobra para montar una investigación: un libro que desaparece, unas esquinas mordidas, un rastro de pelusas y papeles hasta su nido.
Dónde vive y cómo enfrentarte a él
Sus nidos aparecen en bibliotecas públicas, colegios y librerías, cualquier lugar silencioso donde el olor a tinta y el laberinto de estanterías lo invitan a quedarse. En la mesa, sus habilidades son Mordiscos, Trastos y Pelusas, y ahí es donde tus detectives sacan sus herramientas: una linterna para rebuscar entre trastos olvidados, unas botas para no pisar sus rastros pegajosos. Recuerda que el objetivo no siempre es capturarlo. Muchas veces basta con entender por qué se comporta así: quizá solo quiere que le devuelvan un cuaderno que consideraba suyo. Ofrecerle un regalo y hablarle con calma puede convertir al monstruo en un aliado, uno de esos monstruitos que acaban ayudando en la sede de la Agencia.
Una criatura perfecta para empezar
Si vas a estrenar a tu grupo en el rol, el Monstruo de los Libros es un arranque redondo: cercano, con un escenario reconocible y una moraleja amable sobre cuidar lo que queremos. Es la clase de caso que engancha a los peques sin asustarlos de verdad, y una prueba de por qué Asombrosos Detectives de Monstruos funciona tan bien en familia y en el aula, disponible en físico (con copia digital gratis incluida) o digital. Su bestiario está lleno de vecinos así esperando a que los descubras.
Cada monstruo del manual trae su carácter, sus manías y sus ganas de dar guerra, pero ninguno es del todo malo. Esa es la magia de la Agencia: enseñar a tus detectives que detrás de cada susto hay una historia que merece la pena escuchar.
¿Quieres que las novedades de nuestros juegos de rol para toda la familia te lleguen las primeras? Suscríbete a nuestro boletín y no te pierdas nada.
En la misma categoría
- La especia deja de fluir: nos despedimos de Dune
- Sin dados ni mesa: cómo funciona el rol en vivo en Teatro de la Mente: Vampiro
- Pack Chicago Nocturno y V5 Guía de Juego en la Oferta de la Semana
- Pack Cazador en la Oferta de la Semana
- Anu-Asir, la ciudad que volvió de la arena, en La Tumba de Tiberesh