Los Túneles de los Antiguos en VEO20 Companion

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Bajo las catacumbas de Roma se abren los Túneles de los Antiguos: la red secreta de los Nosferatu en VEO20 Companion, con sus moradores y sus mapas de hueso.

Debajo de Roma hay otra Roma. Y debajo de esa, algo mucho más antiguo que ningún emperador recuerda haber ordenado excavar. En VEO20 Companion, el gran complemento de dominios para Vampiro: Edad Oscura 20.º Aniversario, el capítulo dedicado a la Ciudad Eterna esconde un lugar que tus jugadores no olvidarán: los Túneles de los Antiguos, una red subterránea que los Nosferatu conocen, temen y jamás comparten con nadie que no sea de su sangre.

Los Túneles de los Antiguos, la Roma que nadie cartografía

Caminos que ningún reino ordenó abrir

Los Túneles de los Antiguos aparecen cerca de los asentamientos más viejos, excavados bajo las estructuras primitivas o ampliando grutas naturales. El ganado conoce sus tramos superficiales y los usa como almacenes, catacumbas o escondrijos; los germanoparlantes los llaman erdstelln, «lugares en la tierra». Pero no son obra natural, y ahí empieza lo inquietante. Las paredes muestran marcas que un mortal tomaría por huellas de cincel, y que cualquier Cainita reconoce al instante: son arañazos hechos con manos desnudas y una fuerza que no es humana.

Se extienden millas. A veces una red enlaza con otra, y un vampiro puede viajar de ciudad en ciudad sin ver jamás el cielo, aunque para ello tenga que romperse los huesos y volver a encajarlos para pasar por los tramos más estrechos. Cuanto más lejos avanzas, peor: oscuridad más densa que cualquier noche, barro, secciones anegadas, roca afilada. Y una regla que conviene que tu mesa aprenda pronto: cuanto más cómodo es un tramo, más probable es que ya tenga dueño.

Los que ya viven ahí abajo

Los Nosferatu son solo uno de los muchos grupos que reclaman lo profundo. Las catacumbas Capadocias son más pequeñas pero mucho más elaboradas, y el Clan de la Muerte lleva siglos convencido de que el subsuelo les pertenece por derecho; nada les irrita más que un intruso Nosferatu. Los túmulos feéricos conectan a veces con los túneles, y cruzarlos exige rituales casi olvidados que honran viejos juramentos entre hadas y Cainitas: meter hierro en uno de esos montículos es una ofensa gravísima.

Hay más. En ciertas cavernas el velo entre vida y muerte se adelgaza y los fantasmas se manifiestan sin esfuerzo, restos de sacrificios paganos que nadie recuerda. Algunos Matusalenes mantienen refugios laberínticos sellados desde el declive del Imperio de Occidente, con salas de audiencias y espacios rituales intactos. Y los Nosferatu hablan en voz baja de un «clan» de Lupinos de rostro deforme, los Espirales, que han reconstruido tramos enteros en forma de laberinto y los guardan con monstruos.

Bracchia: los mapas que se leen con los dedos

Los Nosferatu casi nunca dibujan estos túneles. Saber de ellos es un privilegio de Clan, reservado a Ancillae y Antiguos bien considerados, y se espera que tiren de memoria. Para lo demás existen los bracchia: modelos tridimensionales de una red de túneles, tallados en piedra, hueso o madera, y unos pocos fundidos en cobre o bronce. Se llaman así porque parecen ramas o miembros contrahechos. Los mayores solo sirven para ceremonias y cónclaves; los pequeños caben en un bolsillo y, con el uso, se aprenden al tacto en plena oscuridad.

No son fiables. La escala miente, se omiten millas sin interés y hay secciones engrosadas a propósito para que la pieza no se parta. Y algunos Nosferatu se niegan a usarlos: destruyen todo bracchium que encuentran porque creen que los fabricaron los Niktuku, y que estos perciben cuándo sus presas los están usando. Un solo objeto que sea a la vez mapa, reliquia y posible cebo da para media crónica.

Qué te llevas a la mesa

El libro es honesto sobre lo que propone: una versión exagerada de los erdstalls medievales reales, esos túneles cuyo propósito sigue siendo un misterio, combinada con otros emplazamientos del Mundo de Tinieblas. El resultado es una excusa perfecta para bajar, enfrentarse a lo que hay abajo y volver con Sangre de Antiguo y artefactos imposibles. Si eso te suena a otro estilo de juego, tranquilo: los autores tampoco te animarían jamás a emularlo. Claro que no.

Los Túneles de los Antiguos son solo una esquina del Dominio de Roma, uno de los seis dominios que retrata VEO20 Companion, disponible en físico (incluye copia digital gratis) o edición digital, junto a Bath, Bjarkarey, Constantinopla, Mogadiscio y Mangaluru, además de las reglas para construir tu propio feudo Cainita y todo un capítulo dedicado al arte del campo de batalla.

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