Siete Pecados, un bestiario demoníaco para 5E y OSR
Bestiario demoniaco que trae cada demonio, culto y reliquia con doble ficha: SRD 5 y OSR juntos, sin conversiones.
Hay suplementos que te obligan a elegir sistema antes de abrir la primera página. Siete Pecados no. Este compendio de horror demoníaco para fantasía medieval hace algo poco frecuente y muy práctico: presenta cada criatura, cada culto y cada reliquia maldita con dos juegos de reglas, uno para la quinta edición del reglamento más extendido (SRD 5) y otro para el rol de la vieja escuela (OSR). Da igual si tu mesa juega con la 5E moderna o con un retroclón a la antigua usanza: el libro habla los dos idiomas, y esa doble ficha es lo que lo convierte en una herramienta que cabe en casi cualquier campaña de fantasía oscura.
Un bestiario bilingüe, sin conversiones a mano
Convertir un monstruo de un sistema a otro es el peaje silencioso de cualquier Director que mezcla materiales: recalcular la Clase de Armadura, traducir los Dados de Golpe, inventar los daños. Siete Pecados te ahorra ese trabajo porque ya viene con las cuentas hechas por partida doble. Abres la entrada de un enemigo y encuentras, una al lado de la otra, su versión para 5E y su versión para el juego clásico. No hay que elegir bando ni tirar de calculadora: usas la columna que corresponde a tu mesa y sigues jugando.
Cada Lord Demoníaco, por partida doble
Los siete Lores Demoníacos —Asmodeo, Mammon, Belcebú, Belfagor, Aamon, Leviatán y Lucifer— aparecen con su bloque de 5E (características, CA, rasgos y acciones legendarias) y, justo enfrente, con su ficha OSR de toda la vida: FRECUENCIA, NÚMERO, TAMAÑO, MOVIMIENTO, Dados de Golpe, TESORO y hasta los PX que otorga al caer. Un mismo enemigo final, expresado en los dos dialectos del rol de fantasía, para que lo sueltes tal cual en la partida que ya tienes en marcha.
Sectarios y Fanáticos para poblar el culto
El horror no lo sostienen solo los grandes villanos. Cada pecado trae dos rangos de humanos corrompidos con doble ficha: el Sectario menor, carne de emboscada que aparece en grupo, y el Fanático mayor, el líder de secta que ya planta cara a un grupo de aventureros. Tienes así una escalera de amenazas completa (esbirros, tenientes y señor) lista para montar una intriga de sectas sin salir del libro, juegues al sistema que juegues.
Objetos malditos que rinden en los dos motores
Las reliquias siguen la misma lógica bicéfala. El Bastón demoníaco de Asmodeo, por ejemplo, se describe como objeto legendario de 5E (con su sintonía, su daño de fuego adicional y su poder para invocar diablillos) y también en clave OSR, con su tirada de salvación y su juramento forzoso. Cada arma y cada tesoro maldito viaja con sus dos versiones, de modo que el botín encaje en tu tabla de recompensas sea cual sea el reglamento de tu grupo.
Cómo lo llevas a tu campaña
Lo práctico es esto: si diriges 5E, tienes siete jefes de nivel alto con su corte de sectarios y su arsenal maldito, listos para una recta final apocalíptica. Si diriges un retroclón (del estilo B/X o cualquier heredero de la vieja escuela), esas mismas páginas te sirven sin tocar una sola cifra. Y si tu grupo salta de un sistema a otro entre campañas, Siete Pecados es de los pocos tomos que no se quedan huérfanos en la estantería. Lo tienes en físico (con copia digital gratuita) o digital, con las dos ediciones de reglas en el mismo volumen.
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