Despedimos el Mes del Orgullo con Jürgen Schweiger y Cultos de los Dioses de la Sangre
Concluimos nuestro especial del Mes del Orgullo LGTBI+ con el perfil de Jürgen Schweiger, un superviviente de las calles de Múnich que ha encontrado su sitio entre la muerte.
Cerramos nuestra serie especial de noticias presentando a un último y fascinante personaje de Cultos de los Dioses de la Sangre.
«Teme a quien no tenga nada. No tiene nada que perder y eso hace que esté dispuesto a hacer cualquier cosa».
Jürgen Schweiger creció en un constante vaivén entre hogares de acogida y un padre maltratador. Este entorno hostil endureció al joven, quien a los 16 años huyó de casa para empezar a traficar en las calles de Múnich. Aunque a veces se quedaba a vivir con sus novios, estas relaciones no solían durar mucho y pronto se veía de nuevo desamparado en la calle. Fue entonces cuando descubrió la heroína, la única cosa que realmente ha amado. Para sustentar su adicción, traficaba con narcóticos, birlaba las carteras de los turistas y robaba en casas. Una noche entró a robar en la vivienda equivocada: lo Abrazaron y, acto seguido, lo abandonaron a su suerte.
Jürgen no tiene la menor idea de quién es su Sire ni de por qué decidió Abrazarlo. Estuvo a punto de caer en el Frenesí y jamás habría sobrevivido a aquellas primeras noches sin la intervención de Christof Giovanni. Al percatarse de su naturaleza vampírica, Christof tomó a este Sangre Débil bajo su ala y le ayudó a aclimatarse a su nueva existencia. A pesar de sus abismales diferencias económicas, ambos se han convertido en grandes amigos. Hoy en día, Jürgen mantiene siempre un pie en la puerta, listo para huir de nuevo a las calles si es necesario. Sin embargo, por el momento conserva su lugar entre los Hécata, aprendiendo poco a poco a confiar en ellos.
Cultos de los Dioses de la Sangre
La compleja situación de Jürgen y su acercamiento a los Necromantes nos introduce de lleno en las corrientes espirituales de la Estirpe. ¿Por qué tener fe cuando ya has experimentado la muerte? Si has aceptado que tú y todos los que son como tú estáis malditos por Dios, ¿por qué aferrarte a Su palabra? Cuando retornas del más allá como un monstruo bebedor de sangre, ¿qué propósito tiene la fe?
Los Vástagos crean y se ven atraídos por diversas religiones por miles de razones: ejercer poder sobre el rebaño, satisfacer su Ansia y a su Bestia, elevar su propio yo, reafirmarse en la posibilidad de una redención o formar parte de un gran plan creado por ellos o impuesto por sus amos secretos.
Mientras que algunos cultos vampíricos se extienden por el globo ocultándose a plena vista, otros son fes marginales con morbosas prácticas y ancestrales conspiraciones que duran siglos. El incestuoso Clan de la Muerte (los Hécata) y la malévola Iglesia de Set pueden considerarse los mayores cultos vampíricos del mundo; ambas facciones creen en un destino que les permitirá imponer su voluntad sobre el plano de los vivos y de los muertos.
Ya sea por la búsqueda de poder, salvación o trascendencia, todos los cultos de los Vástagos se regodean en la sangre: la derraman en sacrificios, la exigen a sus seguidores y se exaltan en ella en bautismos impíos que proclaman su gloria divina. Estos grupos dedicados a los dioses de la Sangre se encuentran entre las más insidiosas y malditas sectas de los Vástagos, y estas noches se aproximan al culmen de su poder.
Hoy, todos los días y todos los meses del año recordamos que más allá de elegir quién quieres ser en cada partida, lo verdaderamente importante es celebrar quién eres realmente en la vida.