Espejo Humeante, el Reino Oscuro de Obsidiana, en El Libro del Olvido

En: Nuestros juegos

Mictlán resiste bajo las ruinas de Nahui Ollin: descubre el Reino Oscuro de Obsidiana y sus cuatro casas enfrentadas en El Libro del Olvido para Wraith W20.

Hay muertos que se resignan y muertos que esperan. Bajo las Tierras Desolladas, en cavernas que ningún invasor llegó a pisar, un imperio entero lleva cinco siglos esperando su turno. El Libro del Olvido, el gran suplemento de Wraith: El Olvido 20.º Aniversario, dedica uno de sus capítulos más ricos a Espejo Humeante, el Reino Oscuro de Obsidiana: la Mesoamérica de los Sin Reposo, arrasada por la conquista y reconstruida a oscuras, escalón a escalón, mientras el Quinto Sol vuelve a alzarse.

Espejo Humeante: el Reino Oscuro de Obsidiana

No es un decorado exótico ni una nota al pie del mapa estigio. Es un reino con memoria propia, con sus dinastías, sus rencores viejos de dos milenios y una herida que no cicatriza.

Del Hombre Jaguar al Desollamiento

Primero fueron los olmecas, y con ellos Mixcóatl, un rey en vida que se convirtió en rey en muerte y fundó la Casa del Hombre Jaguar para velar por los suyos. Cuando los olmecas cayeron, Mixcóatl se retiró a la oscuridad de la que había venido y su casa se desmoronó. Mayas, teotihuacanos y toltecas fueron llegando al Inframundo sin doblegarse a nadie, y hubo guerra hasta que el Hombre Jaguar forjó una tregua incómoda: el Concejo de Obsidiana, que talló reinos nuevos en la Tempestad. El mayor fue Nahui Ollin, «sol de terremoto», por la quinta y última edad del ciclo cósmico mexica.

Nadie vio venir los barcos. Exiliados de Estigia y desbordados en su Costa Lejana, los Pescadores quisieron levantar una Nova Paradisum sobre tierra ajena y llegaron con un millar de galeones de casco de oro. La guerra duró casi un siglo: Ixchel empujó a los invasores hasta Veracruz con ejércitos reclutados entre las víctimas de las plagas, pero el acero estigio y las espadas envueltas en llamas doradas voltearon la balanza. Al morir Ixchel estalló el Tercer Gran Maelstrom y las estrellas cayeron del cielo convertidas en Tzitzimime, Sombras Funestas con calavera por rostro, garras de hierro y un hambre insaciable, que despedazaron por igual a invasores y nativos. Así nacieron las Tierras Desolladas.

Mictlán, la ciudad bajo las ruinas

El último refugio se excavó en el lecho de roca de la Tempestad, justo debajo de los restos de Nahui Ollin. Mictlantecuhtli y Mictlancíhuatl, maestros de Argos, cubrieron Mictlán con una variante formidable de Amortajar: una caverna central con su palacio negro como el ébano y cuatro cavernas más alineadas con los puntos cardinales del universo mexica, brillando bajo cristales de fuego de almas. Llegar sin permiso significa atravesar nueve niveles de trampas mortales copiados del Inframundo mexica.

El palacio rebosa de caléndulas, calaveras de azúcar y ofrendas cosechadas en el Día de los Muertos, botín que la pareja real luce en sus galas. En la caverna central hay una pista de juego de pelota de obsidiana pulida donde se cruzan apuestas enormes… y que, además, abre paso seguro entre Mictlán, las Tierras de la Piel y la Tempestad. Se rumorea que ambos soberanos son en realidad un solo wraith cuya Psique y cuya Sombra se separaron. Tarde o temprano, todos necesitan su favor.

Cuatro casas y un solo trono

El Hombre Jaguar ha revivido con Octavo Ciervo, que se proclamó voz de Mixcóatl, se llevó a otomíes y chichimecas de la Casa de Itzamná y despertó Descarnados dormidos dentro de las colosales cabezas de basalto olmecas antes de arrasar la Necrópolis infestada de La Venta. La Casa de Ixchel, heredera de los caminos y las pirámides de ónice mayas, se ha fragmentado en doce señores que se turnan el asiento del Concejo cada año. La Casa de Xipe Totec manda con mano mexica: su Huey Tlatoani, superviviente del Desollamiento, gobierna flanqueado por Huitzilopochtli, Quetzalcóatl y Tezcatlipoca, cada uno con su agenda, mientras libra a diario su propia batalla contra la Sombra. Y los Itzamná de Siyaj K'ak', la casa más numerosa y diversa, reclutan Infantes con paciencia y forjan máscaras de Obsidiana Verdadera, Jade Verdadero y Turquesa Verdadera. A quien rechaza la oferta le espera la forja.

Qué te llevas a la mesa

Obsidiana funciona como crónica entera o como golpe de timón en una campaña estigia. Tus personajes pueden ser Infantes recién Segados en los templos bermellón de Itzamná, exploradores de Ek Chuah cartografiando Derroteros rotos hacia la recién revelada Xibalbá, o intrusos que descubren que aquí la Jerarquía es un extranjero más. Encontrarás todo el material, con historia, facciones y ganchos, en El Libro del Olvido, disponible en papel (con copia digital gratuita incluida) y en digital.

Y si no quieres perderte nada suscríbete a nuestro boletín: te avisamos de todas las novedades antes que a nadie.