Umberfoal despierta: qué trae El Festival de las Luces

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Umberfoal despierta tras mil años de sueño mágico bajo las Baldías. Así es la ciudad perdida de El Festival de las Luces.

En lo más hondo de las montañas Dustmane Ridge, en la frontera de las Baldías, hay un portón circular de siete metros cubierto de tallas que brillan con una suave luz azul. Lo flanquean dos estatuas de poni el doble de grandes que tú, y nadie lo ha cruzado en mil años. El Festival de las Luces es la aventura que sienta a tu mesa delante de él y le pone la llave en el casco.

Umberfoal, la ciudad que durmió mil años

Un portón sellado en las Baldías

La excusa para llegar hasta allí te la sirve el libro: el Profesor Gully Trotter, un arqueólogo veterano con más entusiasmo que sentido común, busca aventureros hábiles para una expedición a las Baldías. Ha encontrado el portón y su llave, el Bastón de Umberfoal, pero la lápida que lo acompaña avisa de que el bastón no basta: «sólo el poder de la verdadera armonía podrá abrir la puerta y levantar el encantamiento».

Detrás hay una pieza perdida de la historia de Equestria: cuando el reinado de Discordia se extendió por todas las tierras, los habitantes de una ciudad subterránea se retiraron «al silencio y refugio» y un encantamiento los convirtió en estatuillas. Nadie tomó nota, y Umberfoal se olvidó.

La plaza se llena de ponis

Tus personajes serán los primeros en pisar la ciudad. La encontrarán trazada en círculo, con las avenidas convergiendo como radios de una rueda hacia una plaza enorme donde esperan cientos de estatuillas orientadas hacia el centro. Entonces la luz parpadea, un orbe de cristal responde con una chispa y esa multitud silenciosa crece, brilla y se convierte en ponis de verdad: confusos y muy despistados, que es lo que tiene dormir un milenio. Una escena para improvisar y repartir Fichas de Amistad.

Una luz azul que cura

Todo Umberfoal está bañado en una luz azul etérea, canalizada por cristales y hongos luminiscentes. Imita la luz de una luna brillante, permite ver con claridad perfecta y, según sus habitantes, transmite paz y bienestar. También tiene efecto en la mesa: dentro de ese área, cada vez que una criatura se cura recupera +1 punto de Resistencia adicional. Eso sí, tras tanto sueño la ciudad está debilitada; lo único capaz de devolverla del todo a la vida es el propio festival.

El Consejo, la Forja y los Guardias Nocturnos

La ciudad viene con su sociedad montada y lista para interpretarla. La gobierna El Consejo, un círculo de eruditos y magos que encabeza Evenlight La Sabia, unicornio blanca de crin plateada y marca de belleza en forma de vela encendida: calmada, seria y agotada. Con ella está Lady Alethea, la directora bibliotecaria, anciana yegua terrestre de anteojos y manía del orden. La Forja del Fundador se ocupa de la maquinaria y la arquitectura, y los Guardias Nocturnos (así llamados por sus capas oscuras) mantienen la paz. Entre los tres gestionan los Poni Golems, construcciones de piedra y metal que se activan solas ante cualquier amenaza.

El Crisol, los Arcasts y la ceremonia

El corazón de Umberfoal es el Tomevault, una biblioteca de techos abovedados y estanterías tan altas como casas excavada en la base del pilar de roca que sostiene la ciudad. Allí se guarda el Crisol, un artefacto entre jaula y jarrón capaz de escribir y leer unos cristales llamados Arcasts: el conocimiento de cien libros en una piedra del tamaño de un casco. El festival es la ceremonia en la que el Crisol sube a la plaza con su Arcast dentro y la Magia de la Amistad de todo un pueblo se amplifica para mantener las luces encendidas, reforzar las barreras contra los monstruos y sostener el pilar. Que llegue a celebrarse o no, ahí entras tú.

Y más abajo, las Profundidades de Umber

Porque Umberfoal no es el fondo. Al otro lado de la Fortaleza Capstone se abren las Profundidades de Umber: pozos de agua negra, un bosque de hongos gigantes, un templo hundido, trampas, túneles serpenteantes y una fauna que no se parece en nada a la de la superficie. Exploración de mazmorras clásica, con criaturas nuevas para tu bestiario y mapas dibujados.

Qué necesitas para llevarla a tu mesa

Son 56 páginas a todo color escritas por Zak Barouh y pensadas para personajes de nivel 2 a 5; necesitas el manual básico de Aventuras en Equestria para dirigirla. No hace falta haber jugado nada antes, aunque funciona mejor con ponis que ya tengan alguna aventura a la grupa. Si buscas una historia luminosa para una mesa que empieza, El Festival de las Luces te ayuda.

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